21 septiembre 2012

RAMALAZOS DE LAS CACEROLAS Y EL TEMOR PROGRESISTA


RAMALAZOS DE LAS CACEROLAS Y EL TEMOR PROGRESISTA


Por Conrado Yasenza*
Director de La tecl@ Eñe

Seguimos inmersos en los ecos de la teflonera marcha del Jueves pasado. Pero, y a una semana, la molestia, el malestar no ha cesado. Noto en la prensa oficialista de hoy, en el pensamiento "progresista", un tono que refleja cierto temor, algo de mesura, también de golpe recibido tras el cacerolazo, tal vez alguna inclinación a rever medidas no sólo de comunicación sino medidas económicas tomadas por el Gobierno Nacional en torno al dolar, a las restricciones en la compra de dólares. Y es que las últimas columnas de prestigiosos y respetados periodistas del campo nacional y popular, denotan hoy una fina preocupación por no perder, desilusionar, desencantar, a cierta fracción de lo que se denomina, de modo simple y ligero, clase media; ese conjunto de seres que se siente ofuscado por la inseguridad, la falta de libertad y demás consignas que amenazan con hacerse oír nuevamente. Vamos a aclarar un punto: Sé que hay cosas que fallan y faltan: El transporte, el salario, la salud, la reforma impositiva. Sé que hay que mejorar los discursos y lenguajes. Sé que la creatividad y la fuga hacia adelante en la construcción de más políticas que amplíen fronteras es un desafío, que por otra parte, ha caracterizado al Kirchnerismo.

¿Pero no es demasiado poner bajo la lupa de la revisión y la duda todo lo realizado desde el gobierno por una marcha numerosa, cuantiosa, que no hay que desestimar, pero que tampoco es representativa de la mayoría de la sociedad, que no es toda la sociedad, y menos toda la sociedad trabajadora? ¿Cuántos son los que viven pensando en el dolar? ¿Un 15 por ciento de la población? Yo viví en el 2002 con el 60 por ciento de mi sueldo en Patacones, y sentí algo parecido a lo que es ser un kelper en tu país: Negocios con el cartelito que rezaba: "No se aceptan patacones", y yo con el 60 por ciento de mi salario en billetes del Estanciero. No hace mucho de esto.

La Inseguridad y el centrismo porteño 

¿Creen algunos cronistas que en Lanús, por ejemplo, como leí hoy, no existen representantes de esa clase media que se mira en el espejo de sus inmediatas superiores, que cacerolean también por el dolar, la inseguridad y todos los clishes propalados a diario desde los medios? ¿O piensan que sólo el centro y sus luminarias poseen esas complejidades de clase? ¿Es tan sorprendente comprobar que en el conurbano bonaerense suceden los mismos fenómenos sociales, ocurren las mismas tensiones políticas y de clase, que en la CABA?

¿El Gobierno se debe ver forzado a rever políticas implementadas, considerar minidevaluaciones que importen el tipo de cambio del dólar, ceder a las presiones de sindicalistas descontentos por las pugnas del poder (está bien, acepto la cuestión no menor del mínimo no imponible, claro); por esta marcha de un sector que, sigo sosteniendo, responde a herencias ideológicas, profundamente antiperonistas, y hoy ya profundamente antikirchneristas, que cosntituye desde hace un largo rato una poderosa matriz cultural?

Y sigo con las preguntas. ¿El gobierno no viene analizando y proponiendo políticas de más ampliación de derechos más allá de las marchas de un sector minoritario?

¿Y aquellos que estuvieron en la marcha pero no comparten el todo de esas feroces manifestaciones, preocupan tanto, es imperioso no ofenderlos y coptarlos para la causa? Me dirán que si se quiere construir hegemonía es necesario, sí, tanto como ganar metros en la diaria batalla de posiciones o trincheras culturales. ¿No se manifiestan siempre del mismo modo: "Me gusta la Ley de Género o el Matrimonio Igualitario pero no se metan con mis dólares, o con mi libertad de viajar o expresarme"? ¿No son franjas muy maleables y susceptibles al pensamiento pre-digerido vertido por los medios, y hasta no revelan un profunda pereza intelectual para informarse? Vamos, no hay un regodeo en la ignorancia allí, en la ignorancia política que es una falta de responsabilidad ciudadana. Después de todo, informarse implica hoy eso: un responsabilidad social que supone un mínimo de esfuerzo por el análisis de lo que se lee o escucha.

¿Esos sectores medios, por momentos progresistas, por momentos snobs, son responsables a la hora de formarse una opinión, de buscar información, de perforar el sentido común? ¿Hay que estar tan pendiente de estas manifestaciones, y me pregunto, más aun: ¿Es casual la realización de esta marcha del teflón ante la proximidad del 7 de Diciembre, y cuando el Gobierno anunció el aumento de la AUH? ¿No es eso una reacción que discurre entre dos paradigmas en pugna: el de ciudadanía y derechos vs. el de Consumidor aislado (ombliguista y adolescente: me gusta esto pero esto no porque...) y a-político?.

Y es más complejo todavía, si preocuparnos es la medida de las opiniones: Existe todavía hoy (¡y cómo no!) una gran franja de compatriotas de sectores bajos o populares, que se ven torpedeados a diario desde los medios (mass-medias, cómo se lo extraña a Casullo en estos momentos) con informaciones-operaciones, que no pueden decodificar por falta de herramientas, elementos, que se disolvieron como la espuma en la orilla de algún mar con el atentado programado que sufrió el sistema educativo durante el menemato y durante esa parodia de republicanismo que funcionó a base de ansiolíticos: La alianza. Y son esos mismos sectores a los que también apunta el poder mediático-económico para formar sentido, para perturbar y enardecer también. Aquí es donde se ve claramente reflejada la necesidad de más Estado, de más políticas públicas, de mayor y mejor calidad en la educación pública.

Creo sinceramente, que el Gobierno esta trabajando, analizando, elaborando políticas más allá de los caceroleros y sus marchas por venir. Analiza el panorama pero no puede detenerse en el capricho de minorías reaccionarias que se sienten el país. ¿Deberá seducir nuevamente a esos sectores medios- medios bajos que viven en continuo estado de maduración? Si, quizás, y creo que esto es también analizado por el Gobierno. Pero es una difícil tarea: Nada les será nunca suficiente a estos sectores si no pueden comprar sus dolares (otra terrible matriz cultural: hasta el ´75 nadie ahorraba en dólares), o viajar a Uruguay, o a Europa, o si no pueden sentir que el bien común implica resignar privilegios.

Y hoy escucho a periodistas progresistas recelosos, hablándole a ese sector de clase, no al más atroz y banalmente ofensivo, sino al que siempre está solo y espera, al hombre común y hasta mediocre en su concepción de un país para todos, para las mayorías. Y les hablan desde el eco agridulce que devuelve la experiencia de otroras y recientes tensiones políticas, económicas y sociales; y desde y por la marcha de Jueves último, algunos hasta comparando este cambalache reaccionario con el 2008, y hasta con el 2001!. Con lo más visibilizado en su horror todo es fácil, sencillo; con las complejidades de la complicidad en diferentes grados, todo es oscuro y es necesario encender la luz de alarma.

Quiero ser piadoso con mi clase, pero hoy no puedo. ¿Cómo no hablar de continuidades históricas, más allá de que los procesos no sean unívocos o lineales? Esa composición aterradora de indecisos en eterna adolescencia y fascistas reaccionarios se hubieran cargado a Cristina Fernández antes de cumplir el año de su segundo mandato, de existir el Partido Militar, o más cerca, de contar con un Congreso como el que dio el golpe institucional en Paraguay. Eso es lo que ocurrió en 1955, y Perón había ganado las elecciones de medio término arrasando! ¿Y? Una minoría con mucho poder económico junto a los útiles de siempre propiciaron y aplaudieron el bombardeo sobre civiles en Plaza de Mayo, y en nombre de la Democracia y en contra de la Dictadura y Tiranía.

Ahora bien: ¿Constituye esta preocupación un giro regresivo o un revisionismo histórico extemporáneo sobre el peronismo?. No lo creo. Son matrices culturales profundamente arraigadas en nuestra sociedad, que hay que desarticular. Y más aún, matrices reafirmadas con la instalación del paradigma neoliberal consumista de los ´90 vigente todavía, lo cual, a su vez, se transforma en un problema económico ya que como lo expresó John William Cooke , la economía no ha sido nunca libre. O se la dirige y controla desde el Estado, y en beneficio del pueblo, o la manejan los monopolios en perjuicio de la Nación.

*Periodista

17 septiembre 2012

Crónica de una noche agitada: La derecha y el teflón.

Crónica de una noche agitada: La derecha y el teflón*

Los cacerolazos ocurridos el Jueves 13 de Septiembre, en Plaza de Mayo y en distintos barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (sumado a Mendoza, en donde la concurrencia fue cuantiosa) merece un análisis profundo, y constituiría un error desestimar su número y contundencia. 

(Digresión al caso: Atravesé la ciudad para asistir a un programa de radio, y pude ver como por cada bocacalle y en confluencia hacia las Avenidas más importantes de Buenos Aires, brotaban en cantidad importante los caceroleros)

1) El cacerolazo no fue espontáneo. Toda la semana hubo una profusa actividad de mails y arengas en las redes sociales convocándolo. Junto a la convocatoria desplegada viralmente, Eduardo Amadeo y el Peronismo de Derecha (el que Julio Bárbaro describe como " los que no se fueron de la Plaza") sumaron esfuerzos para aportar "gente" y militantes a la causa del teflón.

2) El panfleto llamando a "El Cacerolazo", contenía una serie de frases-consigna-slogans huérfanos de argumentación. Además, el libelo fue una sucesión de falacias idénticas a las que todos los días Carín, La Nación y sus satélites periféricos, propalan y transmiten incansablemente. Las más mentadas: la inseguridad, la falta de libertad de expresión, el control sobre "sus" dólares ( o sobre la posibilidad de adquirirlos), el autoritarismo del Gobierno Nacional, y algunas bien descriptivas del contenido de clase: "con nuestros impuestos le pagamos la AUH a los vagos"

3) La concurrencia fue variopinta, heterogénea, es cierto. Pero no menos cierto es que en esas caras de ira, en esos ojos enfurecidos, subsiste un odio histórico. Y ese odio tiene un nombre: Peronismo. Y , más precisamente, hoy Kirchnerismo. Los hechos no son lineales ni unívocos, pero la reacción a la ampliación del paradigma de ciudadanía en contraposición al de consumidor, es lo que hace intolerante para las capas medias-altas y medias, la irrupción y continuidad del Kirchnerismo. Y este odio a todo aquello que huela a popular, a justicia social, a políticas que se dirijan a los sectores más desprotegidos y olvidados (y hasta aun no incluidos), revela un hilo de continuidad histórica en relación al desprecio profundo, visceral, de clase, que los sectores de la burguesía, las clases dominantes del poder fáctico, real, y aquellos que siempre buscaron reflejarse en ese espejo que deforma pero engaña, sienten por lo popular, por el goce deseante de los populismos nacionales, y por los procesos sociales y políticos que abrazan y protegen a los sectores más débiles. 
De todos modos, el hecho es aun más complejo, porque ayer también se sumaron al teflonazo, sectores populares que han sido cooptados por la maquinaria contundente de los medios de desinformación. Además, claro, de la propia complejidad del Peronismo: Allí estuvo Eduardo Amadeo, con camión y música de Jairo, alentando a tomar el Palacio de Invierno (en una paródica inversión de las tragedias que, da la sensación, amenazan cíclicamente a nuestro país).

4) La reacción de la restauración conservadora no debe ser desatendida ni por el Gobierno, ni por los militantes orgánicos, ni por quienes adhieren a este proyecto nacional y popular. Las derechas no descansan; sólo se repliegan para aunar fuerzas y dar el zarpazo cuando las condiciones objetivas así lo disponen. Se arropan con pieles de cordero para ocultar todo el horror de su fiereza contenida. 
El paisaje variopinto, y hasta por momentos patético (hubo allí burdas danzas que hacián confluir cierto espíritu murguero con una reminiscencia pop a lo Woodstock, con mujeres bailando en corpiño y otras yerbas que los periódicos buscaron como dato de color) todavía no ha sido cohesionado, pero las fuerzas de la reacción conservadora, junto a los medios con posiciones dominantes para quienes cada vez está mas cerca el 7 de Diciembre, trabajan para encontar la figura que los aúne, que agrupe a la manada de lobos ofuscados por la pérdida de privilegios. Y este no es un dato menor. 

En otros párrafos hacía referencia a ciertas continuidades en la línea del espacio-tiempo histórico: Bien, la derecha burguesa, oligárquica, imbuida de racismo y odio, subsidiaria de la Ley de Enfiteusis, de los exterminios de los pueblos originarios, de las masacres de 1909 ( Semana Roja); de la masacre de los trabajadores en 1919 ( Semana Trágica), de los asesinatos de obreros rurales en La Patagonia en 1921, de los bombardeos a Plaza de Mayo en 1955, de la complicidad para instaurar en toda la República la más sangrienta dictadura cívico- militar en 1976, que asesinó, diezmó e instaló un régimen económico abierto a los mercados, que se consolidó en lo ´90 con el menemato, digo esa derecha, que llama a sus cruzados de clase y azuza a aquellos seres tomados por el temor, por la pereza intelectual - seamos francos, supina ignorancia - y por perspectivas de índole individual,
(paradigma consumista), esa derecha, la de ayer y la de hoy, es la que tiene por fin último y objetivo claro, destituir a la Presudenta Cristina Fernández de Kirchner, presidenta elegida por el voto popular -55 por ciento - en elecciones libres y democráticas. Presidente Mujer, potente, atractiva, inteligente y decidida en sus convicciones de ejercer con autoridad el poder político. 
No acudirán las derechas a las antiguas modalidades del Golpe de Estado, pero tienen otros elementos de poder con los cuales intentarlo seriamente: El Poder Económico Transnacionalizado, la poderosísima acción destituyente de los medios con posiciones dominantes, que además son socios del poder económico trasnacional, y la complicidad de sectores privilegiados.

(Digresión dos, y ¿dudas?: ¿Algunos de los que ayer golpeaban su cacerolas y tocaban las bocinas de sus automóviles, votaron en Octubre de 2011 al a Presidenta? Es posible. Las evidentes mejoras económicas, y quizás en menor medida, algunas políticas puntuales de ampliación de derechos, hayan inclinado al votante indeciso por Cristina. Pero el paradigma es el de Consumidor, y ese paradigma no asimila el concepto de ciudadanía y bien común. El hecho contundente que revela esta afirmación es el descontento que generó el control a la compra de la divisa norteamericana para ahorro. "Se metieron con mi bolsillo, con mi dinero, con mis dólares. Esto no es Cuba ni Venezuela" afirma el ombliguista medio indignado. ¿Podrá el Kirchnerismo seducirlos en la elecciones de medio término y hacia las presidenciales del 2015? Este cronista no puede afirmarlo, pero sí sospechar del maleable y cambiante humor de ciertos sectores poco interesados por las políticas que tiendan a buscar el bienestar común, y en comunidad.

Lo dije en otras columnas, y no creo que sea redundante remarcarlo: La situación es compleja, difícil, muy parecida a la vivida en 2008 con la rebelión del agro-power. La derecha reaccionaria y fascista siente que cobra nuevos bríos, que ciertos inconvenientes económicos sufridos por nuestra economía, y como coletazo inevitable de la peor crisis del capitalismo financiero, generan aquellas condiciones objetivas para volver a intentar la destitución. 
E insisto, es demasiado lo que está en juego: Nueve años de políticas sociales reparadoras y transformadoras de la vida del pueblo, y todo lo que aun falta por hacer en esa dirección. No debemos menospreciar la capacidad de daño de esta derecha que parece aletargada, dormida, agazapada, hasta que encuentra el momento justo, oportuno, para dar el golpe, el temible y desgarrador zarpazo (mientras disfruta con su sonrisa de hiena).
Dependerá del Gobierno Nacional hacer el mejor y más acertado de los análisis sobre la hora y la situación.
Y de nosotros dependerá el compromiso para defender un proceso político democrático, popular, libre, feliz, deseante, que hoy se encuentra acechado por las oscuras e históricas fuerzas de la reacción fascista y antidemocrática.

Conrado Yasenza.


Periodista. Dtor. de La Tecl@ Eñe – Revista de Cultura y Política www.lateclaene.blogspot.com

15 septiembre 2012

Allende, Fidel y el sueño de una Revolución.

Allende, Fidel y el sueño de una Revolución* 

Por Conrado Yasenza**


Realmente una posibilidad extraordinaria la que nos brindó la TV Pública, de escuchar y ver, el miércoles 12 de Septiembre, la histórica conversación entre Salvador Allende y Fidel Castro en su visita (que se extendió por tres semanas) a Chile, en noviembre de 1971. Da mucha bronca observar - y esto dicho con la humildad de un compatriota latinoamericano - cómo la derecha imperialista y oligárquica es la clase dominante, desde el golpe de 1973 y hasta nuestros días, en el hermano país trasandino, y luego de tanta sangre derramada y no redimida. El Presidente Sebastián Piñera no propició acto alguno de homenaje por el 39° aniversario del asesinato de Allende pero sí se promulgó años atrás en contra del juicio que llevaba adelante el Juez Garzón contra el dictador Pinochet; en el Estadio Nacional, el mismo 11 de Septiembre pero de 2012, se jugó la fecha FIFA de las eliminatorias para el mundial de fútbol de Brasil, y el minuto de silencio fue para quien la voz del estadio anunció como el mejor arquero de la historia del fútbol chileno. Un 11 de Septiembre, parecido a una afrenta: Se podría haber utilizado otro estadio (todos sabemos el gran campo de concentración, tortura y exterminio en que se convirtió el Estadio Nacional con la dictadura del asesino Pinochet)



Vuelvo a rememorar fragmentos de la conversación entre Allende y Fidel, y no puedo dejar de escuchar con cierto dolor - y es relativamente fácil decir esto pasados lo años y no frente a aquel momento histórico trascendental-, las palabras llenas de convicción pero algo confiadas de quien dio la vida por el pueblo, por su mandato y por Chile Socialista y Revolucionario: Allende afirmaba estar seguro del profesionalismo del Ejército Chileno para no alterar el proceso revolucionario iniciado por la Revolución Socialista, y hasta para defenderla, y sostenía también con imprescindible convicción que la revolución ya no sería detenida por ninguna reacción fascista. Las entiendo, a pesar de cierta tristeza que confirmó el devenir histórico de los hechos, como palabras necesarias, sumamente necesarias, en ese momento en el que Chile ya afrontaba inmensos obstáculos – seamos precisos, amenazas - internos y externos; declaraciones admirables y valientes del Presidente Allende, la voz de la convicción habitaba en ese hombre de enorme altura ética y moral. Los enemigos eran claros, y los conocía: La oligarquía chilena, las clases medias privilegiadas, los medios de comunicación (El Mercurio todos los días horadando la credibilidad de la Revolución Socialista), y los sectores, vastos sectores de analfabetos dominados por el hambre y el miedo inoculados desde el poder real de las oligarquías y los medios de comunicación. 



Fidel, mientras, y con sutil humildad, advertía acerca del peligro anidando en la reacción fascista de los sectores medios y altos, que intentarían la contra-revolución o en forma pacífica o de modo violento, como efectivamente ocurrió. Admirable la visión y capacidad de análisis de Fidel de la reacción fascista en las sociedades burguesas; esa reacción siempre latente en sus sectores medios privilegiados y racistas, en el poder de los medios de comunicación para instalar el caos y el desánimo entre la población más susceptible, la cómplice en su pereza intelectual y la desposeída de toda herramienta y en las alianzas de esos mismos medios de comunicación con el poder imperial de los Estados Unidos de Norteamérica, país que ya operaba junto a sus esbirros internos para producir la contra-revolución a la Revolución Socialista por las Urnas en Chile. 



Bien vale detenerse en ese pasaje de la charla para advertir lo que aquí se informó cuando Allende fue asesinado: el diario La Nación tituló "Triunfó la Revolución en Chile. Murió Allende" Toda una declaración de la hermandad de las oligarquías y factores reales de poder en el continente suramericano en aquellos agitados y esperanzadores años setentas. 



Lo que vino luego es conocido en su dimensión de espanto inimaginable: Horror, muerte, tortura, desapariciones, laboratorio para los ensayos económicos del capitalismo salvaje (con el asesoramiento del terror salvaje e inhumano para llevar a cabo la tarea); eliminación de las organizaciones sindicales y estudiantiles, desocupación, indigencia, y como resultado de todo ello, un Chile exclusivo y bondadoso para unos pocos elegidos, modelo que en los ´90 se nos expondría como el ejemplo a seguir. 



Pero la esperanza renace en Chile, a pesar de la falta de Juicio y Castigo a los Criminales de Lesa Humanidad, y pesar de su Presidente y las fuertes fuerzas de la derecha reaccionaria. Surgen figuras jóvenes reivindicando la memoria del Chile Socialista y Revolucionario, el Chile que fue la vía de la esperanza para un continente que no podía seguir esperando para nacer. Allí está Camila Vallejos y todos los jóvenes que ojalá estén pujando para que esta era de unión latinoamericana esté pariendo un nuevo corazón.



*Publicado en El Ortiba, Colectivo Popular de Cultura http://www.elortiba.org/notatapa24.html y en el futuro  http://www.elortiba.org/notapas1409.html


**Periodista. Dtor. de La Tecl@ Eñe, Revista de Cultura y Política  www.lateclaene.blogspot.com

04 agosto 2012

¡Ay Clarín! El caballito de lujo en problemas

¡Ay Clarín! El caballito de lujo en problemas

Por Conrado Yasenza*

El primer día de Agosto, el diario que supo tener como estandarte simbólico - y por qué no lingüístico - el lema "una solución argentina para los problemas de los argentinos", publica en su suplemento de economía la nota "Otra marca de lujo en problemas: Ralph Lauren cierra sus tres locales". Es evidente que el objetivo del diario que habita el lado oscuro de la vida, es operar sobre sectores de clase bien definidos y muy sensibles al fastidio, sobre todo si la noticia es que Ralph Lauren, Escada, Zegna y Cartier, han decidido un cierre temporario de su exclusivos locales ubicados en los paquetes barrios de Recoleta y el Norte de la ciudad, aludiendo como causales "las trabas a las importaciones, las restricciones al uso de dólares dispuestas por la Casa Rosada, y la inflación, con su impacto en el turismo, que afectan los negocios del mercado de lujo en la Argentina". Un motivo más para salir a cacerolear los Jueves por la noche, chicas y muchachos del paisito pequeño. Como primera y superficial reflexión, ¿no tendrán estas firmas preocupaciones algo más complejas que las esgrimidas, como posibles desbalances comerciales que podrían deberse a la feroz crisis mundial del capitalismo financiero y consumista? ¿No será esta una medida coercitiva para poder colocar así en nuestra región, y con mayores facilidades, los excedentes producidos en una Europa en estado de crisis insondable, y de allí el cierre temporario supuesto como consecuencia de la inflación, la merma turística y el clima enrarecido para las mercancías de lujo? Y si hubo realmente esa merma turística que Clarín sostiene, tomando como fuente de datos al INDEC (al cual, por otra parte, sistemáticamente describe como una institución intervenida que ha perdido credibilidad), ¿esa merma no tendrá que ver, de nuevo, conque los países europeos se debaten cotidianamente ante los efectos devastadores de ajustes y recortes del gasto, como así también, frente al enfriamiento de la economía y la pérdida de fuentes y puestos de trabajo?

En fin, ya sabemos que no existe nada más reaccionario que la clase alta y media-alta asustadas, y además, cuestionadas en sus privilegios. Nada de los datos de esta superflua nota desvelan a Clarín. Sólo le interesa seguir generando un clima de asfixia social, tomado como mascarón de proa para intentar lograr el éxito de sus operaciones, a un sector de clase minoritario pero con un concentrado poder de fuego. Además, claro, del eterno efecto de espejo falso en el que las clases medias subalternas se miran para invocar una condición social a la que han arribado, si no se cayeron todavía, durante la perversa fiesta neoliberal noventista. Y aquí cobra más fuerza la intención de la nota: Fogonear en los espíritus de las clases medias esa sensación de irritabilidad hacia el Gobierno Nacional mediante el mecanismo psíquico de mímesis, o quizás, a través del deseante deseo de apoyar la punta del zapato en el peldaño de una escalera que, presuntamente, los llevará a la felicidad de clase, al civilizado mundo de la riqueza y el consumo, aunque nunca ocurra la transmutación del ansiado abolengo de clase, y con el agregado degradatorio de ser - y haber sido históricamente - despreciados. Y aquí, ya en este punto, se puede visualizar la doble condición del vasallaje colonial de las mentes en nuestra sociedad: El falso aristócrata argentino colonizado por las luces civilizatorias del viejo continente; las clases medias, surgidas al calor de complejos procesos inmigratorios y de movilidad social, mirando como norte a esas aristocracias sin otro reino que la Ley de Enfiteusis.

En fin, es posible – o acaso no ha ocurrido ya en otras situaciones - imaginar que en los próximos días veamos, en número considerable, a miembros de los más distinguidos sectores sociales de nuestra comunidad, dirigirse al Uruguay - porque la crisis europea existe, es bien real en términos de costos de vida y de adquisición de bienes suntuarios, y lo saben - en busca de prendas y bienes de lujo que aquí, temporariamente, no podrán adquirir. Quizás, y aventuro con la imaginación, en este lado del río podamos ver a quienes el piné no les de para la escapada, golpeando sus cacerolas por la inseguridad, el autoritarismo del Gobierno, el deseo reprimido de pensar en verde (y no precisamente en Greenpeace) y... por no poder ya adquirir y lucir las camisas y chombas del caballito y el polista.

Ya sé, podrán cuestionar que es un dato y nota menor, pero si observamos los sectores de clase en los que la derecha paraguaya se ha recostado para asestarle el duro golpe institucional a Lugo y al pueblo paraguayo, y analizamos la irascibilidad de los mismos sectores en nuestro país sumado al deseo de cambiar el rumbo económico, a como de lugar, por parte de los poderes reales (económico-financiero-comunicacional y de clase), la nota de Clarín, que describe con intención de cientificismo economicista los acuciantes problemas que cercan a las marcas de lujo en nuestro país, vira de la banalidad extrema del consumo sin destino ni fin, a un dato duro de la realidad y los deseos en danza que las poderosas minorías sociales y económicas azuzan sin descanso. Entonces, ya no se tratará sólo del caballito de lujo en problemas.


* Periodista. Director de la Revista La Tecl@ Eñe – Cultura y Política – www.lateclaene.blogspot.com

Publicado en El Ortiba, Colectivo de Cultura Popular, ahora http://www.elortiba.org/notapas1409.html;  en el futuro http://www.elortiba.org/notapas1409.html
 

24 julio 2012

La Crisis del capitalismo, Argentina y el Modelo


La Crisis del capitalismo, Argentina y el Modelo



Por Conrado Yasenza*

La crisis del capitalismo mundial sin dudas impactará este año en nuestra economía y con más fiereza que la crisis 2008/2009 generada por la hipotecas subprime. Da cuenta de ello la situación de estancamiento de los Estados Unidos de Norteamérica, la pavorosa realidad que vive la zona Euro, con situaciones realmente angustiantes para los pueblos de Grecia y España (de Inglaterra no se habla mucho pero la realidad económica del reino es inquietante y la veremos en poco tiempo más); China ya no es el motor de tracción del crecimiento como lo fue hasta antes de este primer semestre y Brasil inició su desaceleración económica que se agrava por las políticas restrictivas de gasto sustentadas en el temor a lo que los economistas neodesarrollistas llaman rebrote inflacionario, medidas que enfrían la economía del tropical hermano. Como consecuencia de este panorama se pueden avizorar algunas consecuencias: caída de las exportaciones de nuestros productos primarios y con valor agregado, complicaciones en las terminales de autopartes - a pesar de que el gobierno de Dilma Rousef dio, la semana pasada, algunas señales positivas sobre este problema de la industria automotriz -, y la posibilidad que esto conlleva en la afectación de puestos de trabajo. 

El Gobierno Nacional ha implementado una serie de planes macro-económicos que de aplicarse y desarrollarse bien, serán importantísimas medidas contracíclicas. Uno de ellos es el programa de construcción de viviendas Pro.Cre.Ar que insumirá mano de obra, creará empleo y motorizará la economía por tratarse de una de la ramas más dinámicas de la economía y que pone en funcionamiento una gran gama de áreas del trabajo y la producción. Hay que decir que al finalizar esta semana se asignó la primer tanda de créditos a los beneficiarios que poseen tierras para la construcción de sus viviendas, y hay que decir también que este es el primer paso y - perdón, amigos economistas, por la osadía - quizás el más sencillo de implementar dentro de su complejidad; habrá que ver como se desarrolla la viabilidad de créditos para aquellos que no poseen terreno y que dependerán del otorgamiento de terrenos en posesión del Estado. Otra de las importantes medidas es el plan de créditos a la inversión productiva que obliga a los bancos a prestar un 5% de sus depósitos para la ampliación de inmuebles, compra de insumos y bienes de capital a la pymes. Esta es una gran medida que posibilitó la Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central pero también aquí habrá que ver si la correalción de fuerzas hace posible que los bancos cumplan con la obligación de prestar para reactivar la producción y no para seguir ganando grandes cantidades de dinero en base a préstamos al consumo y la financiación de tarjetas de crédito a tasas de interés usurarias. 

La medida macro y contracíclica está planteada y es obligación: veremos cómo se desarrolla esta batalla que es económica pero también cultural. La decisión de, luego de la estatización del 51% de la acciones de YPF, reinvertir utilidades en investigación y producción es también una de las decisiones económicas importantes del Gobierno Nacional. Como contrapartida, el Gobierno deberá revisar el modelo en algunos ejes centrales y productores de inequidades como lo son el trabajo informal y el trabajo precario, sobre todo si se presta atención a los pronósticos reconocidos por fuentes del Gobierno, acerca de las prioridades que se fijaron para el primer semestre, paritarias y conservación del poder adquisitivo del trabajador - afectado seriamente por la inflación, que es inflación por trabajo, consumo y producción pero inflación al fin, sobre todo si no ocultamos esa costumbre de los comerciantes locales de remarcar todo lo que puedan ante el aumento de haberes obtenido por los gremios y para los trabajadores, y si el Gobierno reconoce que es un tema que ligado al desprestigio del INDEC, no puede soslayarse -, y para las que se están fijando para el segundo semestre: la defensa del empleo y el combate contra la pérdida de un solo puesto de trabajo. El problema para el Gobierno y el modelo es que en estos últimos dos años de crecimiento la creación de empleo no fue un estandarte a blandir. Una frase que alguna vez pronunció el Ministro de Educación, Alberto Sileoni, y que sirve para graficar la destrucción del Estado en los últimos 35 años, es contundente: Destruir el sistema educativo es fácil y rápido, reconstruirlo es costoso y lleva muchos años y trabajo ( No es textual, sí el espíritu de la frase). 

Recomponer un Estado que ha sido arrasado con virulencia desde la implantación de las políticas liberales de apertura indiscriminada al mercado con la dictadura cívico-militar del 76-83 primero, y con las políticas neoconservadoras de salvaje capitalismo diseñadas en una línea cíclica de continuismo destructor durante la segunda década infame conducida por el menemato, no es una tarea sencilla y requerirá mucho más que nueve años de políticas económicas sustentadas en el trabajo, el mercado interno y la producción. Hará falta la institucionalidad de este modelo nacional y popular que debe estar sujeto a modificaciones, ya que ningún modelo es eterno e inmodificable como tampoco no pasible de contradicciones, y que oriente al país, conducido por Gobiernos populares, a empeñarse en un esfuerzo refundador del Estado que comprometa a todos los sectores sociales y productivos, aunque para lograrlo haya que dar pelea diaria y sin descanso contra aquellos agoreros del desastre, es decir, contra aquellos que hacen de su profundo deseo de ver a las mayorías populares sumidas en la angustia y la depresión por falta de horizontes de vida, una causa nacional en el peor sentido de la expresión de un modelo de país.


*Periodista. Dtor de la Revista de Cultura y Política La Tecl@ Eñe www.lateclaene.blogspot.com

22 julio 2012

El rondín televisivo, la ortodoxia económica y TN


El rondín televisivo, la ortodoxia económica y TN


Por Conrado Yasenza*

El jueves pasado se produjo una de las escenas ya clásicas en los programas de Todo Noticias: Abel Viglione, economista de FIEL (Fondo de Investigaciones Económicas Latinoamericanas, entidad creada en 1964 por organizaciones empresarias como la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la Cámara Argentina de Comercio, la Sociedad Rural Argentina y la Unión Industrial Argentina, de fuerte preminencia durante el menemato y que aportó el plan acordado con la Fundación Mediterránea para hacer posible el Déficit Cero, es decir, la reducción del Estado a su mínima expresión) volvió a insistir en el programa A Dos Voces, de la Cadena TN, sobre la imposibilidad de Argentina para producir el cambio cultural que dote al peso de su condición como valor de ahorro y cambio, y sentenció también que el país vive una caída dramática por recesión (no desaceleración, caída). El fiel economista neoliberal desestimó la posibilidad más beneficiosa del ahorro mediante el depósito de pesos a plazo fijo, falseando el dato sobre el interés que dan estos depósitos para acentuar la conveniencia de ahorrar en dólares. La falsedad de esa argumentación reside, en parte, en que la posible pérdida de valor del ahorro en pesos, al momento de retirar esos pesos para comprar un bien mientras el valor de éste ha aumentado, vale también para los ahorros realizados en dólares, teniendo en cuenta además que el dólar viene sufriendo mini-devaluaciones que han llegado al 40% de su valor. Como ya es costumbre en los pronósticos de estos ortodoxos economistas, Viglione alabó las condiciones de posibilidad institucionales que han generado que en Brasil el ahorro en su moneda sí sea una conducta cultural, institucionalidad que FIEL y sus economistas intentan horadar diariamente en nuestro país promoviendo el regreso a políticas de shock económico. Vuelvo al tema de la recesión por caída. Tesis falsa: El crecimiento llegó a su pico en Noviembre de 2011 y desde allí comenzó la dramática caída, argumenta Viglione. Falso como decir que se llegó a la cima del Himalaya y de golpe caímos abruptamente al piso. ¿Y el tramo que va desde la cima al llano? ¿Y el impacto de la descomunal crisis financiera y económica del capitalismo mundial? ¿Es directamente recesión y no un período de desaceleración que sufre toda la región, y de la que hay que precaverse implementando políticas contracíclicas? Además, para Viglione, hasta hace poco no había reservas en el Banco Central y hoy sí, y sobran, pero se usan para prestarle a la Nación, lo que supone una actitud sacrílega para la ortodoxia económica que sigue planteando la devaluación y el ajuste del gasto público, tratando de enmascarar sus intereses (algo de pudor tienen todavía algunos economistas, quizás como Viglione - o tal vez sólo sea un perfil mendaz que vuelve aún más perverso el discurso) declarando que detesta la recesión porque destruye el trabajo, es decir, exactamente lo que FIEL y sus economistas plantearon como política económica durante el neoliberalismo noventista. Para reforzar la diaria operación de desgaste e instalación de un clima de incertidumbre que genera angustia en la sociedad, y que algunos sectores de clase traducen en odio, el programa A dos Voces, generó una mesa donde se analizaría el castigo y persecución por disenso que sufren ciudadanos que supuestamente representan a los sectores más dinámicos de nuestra cultura económico-político-empresrial: Al agro, Eduardo Busi; a las consultoras, Jorge Todesca; al sector Inmobiliario Néstor Walenten, quien insiste en que hay que realizar las transacciones en dólares; al sector cárnico, Bramule, quien se queja porque el Gobierno no los deja exportar carne a Europa, incumpliendo la cuota Hilton!!, sin importarle si aquí la gente - el mercado Interno- puede o no comprar carne a precios que fijan también ellos como parte de la cadena de generación de los mismos. A todos ellos los reúne el combate contra el fausto argentino, Guillermo Moreno, quien es definido como un Gerente Público que ha intervenido la empresa privada privándolos de sus eternas, y aún en épocas de crisis, pingües ganancias. Es decir, todos los temas que se discuten diariamente en la Cadena Oficial TN, perteneciente al Partido Político de Oposición Grupo Clarín, son reiterativos pero no por ello inocuos si se observan los episodios de golpes institucionales blandos en la región, y redundan en remarcar el clima de confrontación y censura, la persecución por disenso que se asimila peligrosamente a la idea de un Estado Autoritario - y extremando a veces la calificación, Dictatorial-; el ahogo de la productividad y el crecimiento por Intervención Estatal en la Economía, la proximidad de una inminente crisis económica como producto de las erróneas políticas implementadas por el Gobierno Nacional, que adelantarían o confirmarían la inexorabilidad de los ciclos económicos. En síntesis, una faceta más del método que el Grupo Económico Clarín ha implementado siempre como manual de estilo: La Política del shock que genera miedo, parálisis, pánico e incertidumbre en la sociedad y prepara así el campo político para la aceptación social de la urgente necesidad de cambiar el estado actual de cosas, cambio que sólo es posible si se desgasta o combate la legitimidad de un Gobierno que intenta, con aciertos, errores y cuentas pendientes por abordar, reparar el profundo daño que ha generado en nuestro pueblo el programa económico neoliberal y de salvaje capitalismo iniciado con la última dictadura cívico-militar.

*Periodista. Dtor. de la Revista de Cultura y Política La TEcl@ Eñe  www.lateclaene.blogspot.com 

Los verdugos, el poder y la maquinaria del terror

Los verdugos, el poder y la maquinaria del terror

Por Conrado Yasenza*

El problema de las policías es una deuda histórica que debe resolverse urgentemente, ya que no es posible aceptar en este tiempo de cambios profundos el accionar mafioso y asesino de las fuerzas policiales de nuestro país. Es inadmisible que en un proyecto nacional y popular sigan ocurriendo estos abusos y asesinatos. Las torturas a dos jóvenes que realizaron cinco policías de la División Drogas Peligrosas de la Policía de la Provincia de Salta, en la comisaría de General Güemes, es la comprobación horrenda del accionar de estos verdugos amparados por el poder. 

En el conurbano bonaerense, los intendentes, que reciben fondos de la coparticipación federal, gastan fortunas en cámaras de seguridad ubicadas en las calles (entre otros gastos que sostienen un negocio redondo tanto para los intendentes como para las empresas que les venden el soporte tecnológico cuyo producto es utilizado por los jefes comunales para promocionar sus campañas de seguridad en los medios dominantes quienes a su vez lucran con la publicidad sobre sus benéficos servicios) pero no han colocado ni una sola cámara en comisarías. Este sería un paso importante para realizar un verdadero control - aunque no es sólo este recurso tecnológico el que resolverá el grave problema de las prácticas antidemocráticas e inhumanas de las fuerzas represivas - sobre las policías que aún no han aceptado el proceso transformador iniciado en el 2003. Pero no son solamente las policías sino que estas prácticas herederas de las peores épocas dictatoriales vividas y sufridas por nuestro pueblo, cuentan con la protección (y connivencia) del complejo entramado de poder político-penitenciario judicial. 

La Ministra de Seguridad, Nilda Garré, lo ha dicho expresamente: Seguridad sí pero Democrática. Esta decisión importantísima debe ser central en la batalla por un cambio cultural estructural que no parece tener el correlato necesario en el conjunto de la provincias de nuestro país. Para dar algunos ejemplos: En la provincia de Buenos Aires, la reforma que produjo León Arslanián fue anulada con la asunción del alcailde Casal, designado por el Gobernador Scioli, quien le devolvió el control sobre las fuerzas al comisariato. Y este cambio cultural necesario debe darse también en algunos sectores de nuestra sociedad, como las capas medias y medias altas, que han convalidado - y convalidan- el accionar antidemocrático de policías y jueces amparándose en su derecho a sentirse seguros, aunque ese ideal total - distópico- de una sociedad segura para pocos, implique que los sectores postergados sigan siendo las víctimas de la tortura y la muerte a manos de las fuerzas del orden que a su vez reproducen ese modelo fascista y reaccionario en una especie de versión mefistotélica del síndrome de Estocolmo, ya que casi con seguridad han sufrido la discriminación y la pobreza antes de convertirse en verdugos de un polo de poder que aún no ha sido desactivado (El eje es: Poder Político-Policías- Servicios Penitenciarios y Jueces y abogados). 

Y como final, el accionar de los medios hegemónicos que en su perversa maquinaria productora de miedo e histeria promueven la idea de una sociedad sitiada por la inseguridad exacerbando ese oscuro rasgo distintivo de amplias capas sociales que ante el temor reaccionan reclamando la infinitamente mentada mano dura pero que se horrorizan, tal vez no tanto, ante el conocimiento de una realidad que desde hace tiempo decidieron negar, asumiendo cierta cuota de complicidad en la convalidación de las peores prácticas policiales y judiciales. Un refrán popular versa: Nada más facscista que la clase media asustada. Y un poema del gran poeta salvadoreño, Roque Dalton, dice: No olvides que aún el menos fascista de los fascistas, es un fascista. Y se sabe, los refranes y los poetas populares, casi siempre, son sabios.



* Periodista, director de La Tecl@ Eñe -  Revista Digital de Cultura y Política  |   www.lateclaene.blogspot.com  

20 julio 2012

El miedo al miedo


El miedo al miedo



Por Conrado Yasenza*


El miedo, desde el pensamiento filosófico moderno, es una pasión. Según Spinoza, una pasión negativa que obliga al ser a la aceptación de un orden tiránico el cual somete a los espíritus libres al yugo de la dominación. Por otro lado, Hobbes plantea el miedo como una pasión positiva que reemplaza el peligro permanente - el hombre lobo del hombre - el conflicto perturbador, por un orden (Monárquico, Republicano) que ejerce la potestad de la coerción y elude la anarquía social, evitando así el estado de naturaleza.

Es decir, El Estado regulará las prácticas sociales y políticas e impondrá un orden que asegure el contrato de convivencia entre los integrantes de una comunidad. El miedo es una presencia constante en la historia de las sociedades, y la producción social y uso de éste fue advertida por Spinoza. En nuestros días el problema es complejo ya que el monopolio de la producción del miedo social y su uso, está en manos de las grandes corporaciones mediáticas y financieras que con sus políticas de shock intentan paralizar la capacidad de reflejos y reacción de los integrantes de una comunidad. Y esa acción de instauración del miedo es cotidiana y cuenta con todas las bocas de propalación conque cuentan los medios hegemónicos. 

Esto se comprueba en el análisis de uno de los últimos episodios de violencia con gran cobertura mediática: El Doble asesinato de Cañuelas. De pronto, una cuidad en la que los hechos de violencia como el mencionado son infrecuentes, por no decir inexistentes, se presenta como el pueblo que se ve amenazado por una ola de violencia con asesinatos y robos. Nada se explica de las motivaciones del perpetrador del crimen (Marconi): La venganza por haber sido reconocido y denunciado por Massa (uno de los asesinados), a quien asaltó y baleó años atrás, hecho por el cual cumplió una condena de 7 años de prisión. Nada de todo esto se explica (como tampoco se explica el largo historial de la presencia policial en esta historia: Marconi y Chavero - el otro imputado por el crimen- tuvieron padres policías e historias familiares trágicas) sino que se liga a este hecho con otros episodios de violencia que han sido transmitidos hasta el pánico por los canales de televisión y por las radios del conglomerado comunicacional hegemónico. 

Y entonces allí vemos las escenas de un pueblo conmocionado, asustado, paralizado en su reflejos, reclamando por mayor seguridad, o por la "inseguridad" que parece haberse afincado en la tranquila localidad de Cañuelas. Rápidamente, y una vez generado el miedo, se instala la posibilidad de que la Intendenta renuncie, episodio fogoneado nuevamente por los movileros de los canales de TV y por algún integrante de una fuerza política opositora. Y entonces ya no estamos frente a un hecho de violencia y un reclamo por seguridad, sino que el hecho ahora es político: La Intendenta es del mismo signo político que el Gobierno Nacional, enemigo de los operadores del miedo y el pánico como método de sujeción social. Este es un ejemplo de la utilización política del miedo por parte de los medios de comunicación convertidos en órgano político de operaciones que intentan imponerle un límite al Estado en su función de garante del orden social, deslegitimarlo e invertir aquella idea de Hobbes: La inacción del Estado subsume a la población en un estado de naturaleza donde el hombre vuelve a ser lobo del hombre. 

Tendremos que prestar mucha atención a estas operaciones que calan profundo en el sentido común cristalizado de algunos sectores de las capas medias de nuestra sociedad para quienes el afuera, la calle, la vida se ve amenazada por oscuros habitantes del mal, por los detritos sociales que deambulan libres por las calles asesinando y robando, y sobre quienes el Estado garantista no aplica severas penas como tampoco delimita claramente territorios de circulación protegidos por muros y fuerzas represivas. El 7 de Diciembre queda lejos, y los poderes fácticos junto a los dueños de las corporaciones financiero-comunicacionales intentarán crear un clima de desbarajuste institucional, caos y violencia que les permita no sólo no acatar el dictamen de la Corte Suprema de Justicia para desprenderse de sus casi 300 señales de comunicación, sino también para volver a un estadio anterior político en el que un Presidente de la República era un puesto menor.


*Periodista, director de La Tecl@ Eñe Publicado en El Ortiba    http://www.elortiba.org/notapas.html   / http://www.elortiba.org/

21 junio 2012

Moyano, el poder camionero y la arena política

Moyano, el poder camionero y la arena política



Insisto en lo que escribí en otro momento, muy cercano en el tiempo, es este tiempo: No comparto ni compartí jamás la estigmatización de Moyano pero duele verlo convertirse en la columna vertebral del proyecto político del sciolismo para una etapa post-kirchnerista; y da mucha pena también verlo a Moyano anunciar un paro Nacional por TN. Sigue cometiendo graves errores políticos para quienes pensamos que el rumbo del país iniciado en 2003 por Néstor Kirchner y continuado y sostenido con coraje por nuestra presidenta Crisina Fernández, es uno de los momentos políticos más importantes en la historia de la República. Sigo sosteniendo que el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias es confiscatorio en el sueldo de los trabajadores pero este no es el verdadero motivo para decidir un paro nacional con movilización: Moyano persigue un proyecto político personal y se ha dado cuenta que en ese campo no tiene el respaldo de la sociedad y ha elegido formar parte de un polo de poder político articulado por el Grupo Calrín y Alberto Fernández y cuyo candidato es Daniel Scioli. La visión de Hugo Moyano es sectorial, individualista y no tiene en cuenta el bien común de todo el pueblo argentino. Hugo Moyano fue muy importante en los 90 y hasta el 2008, pero hoy sólo representa al sector Camionero en su mayoría. A todo esto se puede agregar un componente más: la misoginia imperante en un sector fuerte del sindicalismo, que no tolera que la conducción política del país la lidere una Mujer, nuestra Presidenta. No me imagino lo incómodo que puede estar sintiéndose Facundo Moyano al ver que su padre se ha decidido por integrar un Frente Amplio de Oposición Antipopular que reúne al Grupo Clarín, los intelectuales antiK con cabeza de playa en Beatríz Sarlo, el trotskismo argentino maximalista liderado por Altamira - que no debemos confundir con el legado maximalista de Carlos Marx que incluía el sufragio universal y la economía social -, el peronismo de derecha que tiene como voceros a Julio Bárbaro y Alberto Fernández. Me cuesta imaginar a Héctor Reclade, Omar Plaini, Smith y otros sindicalistas leales a Moyano observando esta alianza. El gobierno nacional tendrá que ver o analizar las posibilidades de aumentar el impuesto a las ganancias y hacer los guiños necesarios hacia aquellos sindicalistas que saben, lo saben con certeza, que éstos reclamos como las paritarias dos veces al año y otras conquistas, fueron y son posibles con este Gobierno y no con el proyecto político que se está gestando y ha elegido como figura aglutinante a Scioli. Vamos compañeros sindicalistas: Ustedes lo saben mejor que yo, que muchos de nosotros, lo comentan, lo discuten internamente pero es momento de salir a acompañar abiertamente, junto al pueblo, junto a todos los trabajadores y no al lado de un sector de la conducción gremial que creo que en sus bases desconocen las apetencias egocéntricas del conductor de un gremio en particular. Insisto: Habrá que hacer los guiños necesarios desde el Gobierno porque no todo el Movimiento Sindical Organizado es coorporativo. En momentos difíciles es donde hay que acompañar y resistir en serio, dejando de lado apetencias personales - que pueden ser legítimas pero para eso hay que ir a elecciones y con un partido político - por el bien común y por la República toda. Esta es una noche y un momento triste que debe servirnos para fortalecernos; los desafíos de la hora son complejos y no podemos desfallecer por la acción sectorial de un dirigente gremial con aspiraciones personales. Si es necesario marcharemos a la Plaza todos unidos para defender el gobierno popular conducido por la Presidenta Cristina Fernández y para todos los argentinos. Cuánta asimetría!: Expropiación del 51% de las acciones de YPF y un plan de créditos accesibles para la obtención de la primera vivienda frente a un reclamo salarial legítimo entre un gremio y la patronal - que se confunden, además -, para el cual existen instancias de discusión como las paritarias, vuelto expresión de la vanidad, el egoísmo y el proyecto personal que ha probado la arena política, ha comprobado que no le da el piné para la contienda y ha descendido a la oscuridad del pacto antipopular anunciado ayer en TN.

19 junio 2012

Moyano y sus circunstancias

Moyano y sus circunstancias

Me molesta un poco esta demonización que se hace últimamente de Hugo Moyano. Moyano ha cometido graves errores políticos pero es el Moyano que apoyó a Néstor Kirchner desde el 2003 y el mismo que resistió casi en soledad con otros compañeros el arrasador vendaval de los 90. No sé exactamente qué es lo que originó el cortocircuito con la Presidenta. Versiones no faltan: La discusión con Néstor la noche antes de morir; el proyecto político personal de Moyano; la negativa a subir el mínimo no imponible al impuesto a las ganancias sobre el salario de los trabajadores (que para mí es confiscatorio: el impuesto, sobre 5700 pesos para un trabajador soltero, es de 300 pesos, y 300 pesos en el sueldo de un trabajador puede representar, por ejemplo, la cuota del crédito para construir su vivienda); el cambio en la representación sindical que acompañe un modelo - en esta etapa - de corte más industrialista y no de servicios. Pero Moyano no es Gerardo Martínez (UOM) quién figura en los archivos desclasificados como informante civil del Batallón 601 de Inteligencia durante la dictadura. Deberían tenderse canales de comunicación para restablecer la relación entre el Gobierno y Moyano, quien supo ser columna vertebral del movimiento. Moyano debería también comprender que el momento político y económico necesita, según la visión de la Presidenta - y esto es totalmente respetable -, otro representante sindical que acompañe el modelo, y que ha quedado demostrado también que, por ahora, la arena política fuera de la acción sindical no le sienta bien: No es el momento, ni su momento, para un presidente de origen sindical; no es comparable el derrotero de Moyano con el de Lula. Y sería interesante también que Moyano no le de argumentos a ciertos sectores sociales - generalmente con anclaje en las capas medias - que ven a todo el Movimiento Obrero Organizado como una nefasta corporación. Demás está aclarar que la utilización político-mediática, a la que se ha prestado el líder camionero, es circunstancial y responde a los intereses que tallan en la guerra que los medios dominantes, en particular el Grupo Clarín, le han declarado especialmente a la Presidenta, por lo que hoy Moyano les puede ser útil como lo fue Barrionuevo, y esto debe ser considerado como una evidencia incontrastable de los errores políticos cometidos por el representante del gremio de Camioneros. Esa incursión en el campo de los medios de comunicación con posición dominante puede resultarle beneficiosa en este escenario de enfrentamiento con el Gobierno Nacional, pero Moyano puede ser denostado por la corporación mediática si las posiciones se acercaran. Y esto ya ha ocurrido no hace mucho tiempo atrás.

08 mayo 2012

Anotaciones sobre un tiempo que se abre/ Por Conrado Yasenza


Anotaciones sobre un tiempo que se abre
Por Conrado Yasenza*

Escribo estas líneas todavía envuelto por un sentimiento dual, contradictorio. La Presidenta ha hablado luego de un inquietante silencio, al tiempo que la tragedia de la Estación de Once duele como sólo duele lo irreparable. La Presidenta Cristina Fernández ha pronunciado, en la apertura de las sesiones legislativas, una extensa, rica y propositiva pieza de retórica política que demarca los senderos por los cuales transcurrirán las acciones políticas de gobierno de aquí en adelante. O, por lo menos, es lo esperable teniendo en cuenta que es Cristina Fernández quien ha establecido la agenda política para este año que recién comienza, aunque de la impresión de que ya han pasado años desde que asumió su segundo mandato entre corridas cambiarias, desabastecimiento de combustible y fraude económico petrolero, “malestar” y “colas interminables” para obtener la tarjeta SUBE, creada según los medios de comunicación dominantes para enmascarar el “Ajuste”; y surgimiento de grupos puros de intelectuales denodados en su afán de defender la autodeterminación del pueblo “Kelper”, enclave colonial británico en nuestro sur argentino.

Es este tiempo en el que irrumpe la tragedia. Once configura una nueva y profunda herida en el cuerpo social de la Nación. Otra vez son los humildes, los trabajadores, los migrantes suburbanos, quienes pagan con sus vidas la desidia y connivencia del complejo entramado que vincula a empresas privadas y Gobierno Nacional. Y es imposible no decirlo, es necesario manifestarlo, ya que sólo es exigible a este Gobierno una profunda reparación política, junto a la actuación judicial – pero sin constituirse el Gobierno como principal querellante; para ello está la Fiscalía Pública- que delimite todas las responsabilidades que concurren en la evitable tragedia de la Estación de Once.
Es a este Gobierno a quien se le puede pedir que corrija errores, que reformule y desarme las sociedades nocivas que estableció con empresas privadas cuya única lógica es la de la máxima rentabilidad; lógica de Mercado que es antagónica con los vientos de cambio que recorren la región. Es este Gobierno popular y democrático, el mismo que ha despertado con sus políticas de ampliación de derechos y medidas profundamente reparatorias, el deseo social de vivir con dignidad, memoria y justicia. Es solamente este Gobierno quien puede y debe desplegar toda su voluntad de poder para abordar las deudas que tiene en materia de transporte público, trabajo, tierra, vivienda, salud y educación, para aquellos compatriotas a quienes el modelo o proyecto nacional de inclusión todavía no ha llegado. Un gobierno que, desde hace nueve años, batalla por sobreponerse a décadas de sistemática aniquilación de lazos sociales. Y es por ello también, que se impone la obligación de asumir las responsabilidades que el Gobierno pueda tener en la tragedia ferroviaria, ya sea por haber dado en concesión la administración de los ferrocarriles a empresarios ominosos, ya sea por haber creado la Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia, una sociedad mixta donde conviven sindicalistas inescrupulosos, empresarios y el Estado, o por no haber extremado los controles estatales – informes de la Auditoría General de la Nación por medio - sobre estas dos controvertidas instancias.
Es necesario escribir estas líneas, aunque no sean complacientes, aunque sean críticas; y es que deben serlo, porque sólo desde una dialéctica de la crítica es posible realizar algún aporte para la visualización de las equivocaciones, de los caminos errados; para no retroceder en lo alcanzado, luego de haber sostenido torvas disputas con los poderes fácticos que históricamente sojuzgaron a la Nación. De nada sirven los coros aduladores; o sólo conllevan a la tragedia, y en este caso, no como comedia. Y esto dicho sin ninguna pretensión de ojo avizor, y desde un reconocimiento de pertenencia no orgánica a un proyecto político que se asume transformador, reparador y de ampliación de derechos sociales..
Es necesario como reconocer que mientras nuestros muertos aún no descansan en paz, el Jefe del Gobierno Porteño, Mauricio Macri, exhibe su perfil más perverso y patológico – además de su costado de vetador serial - y anuncia que no quiere el Subte, que no reconoce el convenio de traspaso firmado entre él y el Gobierno Nacional porque en estas condiciones no puede asegurar que otra tragedia no ocurra – aunque pretexta como argumento el retiro de la policía federal de las estaciones de Subte -; y esta vil maniobra política es realizada con la cobertura de los medios dominantes que festejan el hecho de que Mauricio se haya plantado frente a Cristina al tiempo que le advierten que lo están evaluando, que lo vigilan, para ver si lo catapultan hacia una supuesta, deseada y planificada presidencia en 2015.
Pero vuelvo entonces al discurso de la Presidenta Cristina Fernández; retorno a sus palabras con las que aclara el panorama para aquellos que deseen ver y oír: No sigan la agenda que les plantean dos o tres medios que los usan y cuando no les sirven más, los critican a todos juntos y los tiran al cesto de la basura (y sin historia, agrego yo). Tengan ideas propias y defiéndanlas, que si las tienen y las defienden, seguramente el pueblo las considerará.
Palabras sensatas de un gobernante que ha experimentado en carne propia la impiadosa ambición de poder sectorial, poder acostumbrado a doblegar voluntades políticas y no; uno de los poderes reales que se jactó siempre de haber volteado gobiernos a través de letras de molde y tapas de diarios. Un poder que no tolera gobiernos que no acaten su voluntad, y para colmo, sea enfrentado por el poder político de un gobierno que ha optado por tornar poderosa a la sociedad.
Retórica robusta de un discurso presidencial que recorre detalladamente los logros económicos y sociales de una gestión total de nueve años que ha cambiado la realidad del país. Y que hace bien en exhibirlas, claro. Aunque esos logros no pueden ocultar el dolor de una tragedia que revela que la tarea es ardua, que se han equivocado recorridos, que existen alianzas que matan de muerte real, contundente, más allá de las operaciones mediáticas y de las mezquindades de aves negras. Discurso que también ha rozado el peligroso filo de las palabras que hieren: los docentes ni tienen tres meses de vacaciones, ni trabajan sólo cuatro horas por día. Mala política, en ese aspecto, la de volver al discurso doñarosero de los aciagos años noventa. También habrá que esperar para saber de qué color es la mesa en la que se discutan los contratos mineros y petroleros.
Un tiempo que se cierra, espero, para dar paso a uno que abra y expanda las nuevas y todavía inexploradas posibilidades de la política junto al pueblo.


*Periodista – Dtor. de La Tecl@ Eñe, Revista digital de Cultura

17 marzo 2012

Entrevista a Mempo Giardinelli/ Comunicación Popular/Martín Crudele-participación Conrado Yasenza

http://comunicacionpopular.com.ar/entrevista-a-mempo-giardinelli/



Mempo Giardinelli y sus “Cartas a Cristina”


Si bien Mempo Giardinelli es un escritor de cuentos y novelas, reconocido en muchos países y con una larga trayectoria, se ha dedicado en forma paralela al análisis político. Su interés por los problemas que acarrea la Argentina lo lleva a bregar por la necesidad de debates en los que se traten estos temas que aun preocupan (o deberían) a muchas personas, y que son de gran importancia para el desarrollo del país. Cabe agregar que Giardinelli es un intelectual crítico pero adhiere al Gobierno.
Sus posturas en diversas temáticas fueron planteadas en una larga suma de cartas a la presidenta Cristina Fernández publicadas en Página/12, y ahora editadas en su nuevo libro, al cual se le suman otras reflexiones y más cartas.